Buscar

Mis textos


Queridos visitantes, jueces y lectores, para uds. comparto mis escritos que he hecho a lo largo de años de disertaciones, análisis, reflexiones, críticas, ensayos y propuestas, hacia las nociones e ideas que considero debemos tener en cuenta para hacer algo más que señalar y quejarse.
Ver más . . .

¡Suscríbete!

Radio E.B.R

http://4.bp.blogspot.com/-GSGHXNUkZlA/V3oTNjiNQgI/AAAAAAAABp4/4TxL5tJiJOECh0hal5fUsOC-1OIgnd6jgCK4B/s1600/Logo-RADIO-EBR-%252B-solo-letra.png
www.radioEBR.org

Reproductores para móvil

Reproductores para PC

Erick EBR - Pro RBE - EBR. Con la tecnología de Blogger.

WAKE UP!!!

Participantes

Lo más pop

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/75/85/40/75854003fd699b010f5b2e286b50c93c.gif
Saber más . . .
http://4.bp.blogspot.com/-znavX87VAQI/WP_jCrPMcMI/AAAAAAAAC_Q/RztTFQBZ7HsB7cQO4WUblQJbSw3E7b2ZwCK4B/s1600/tumblr_oeexcvO2dV1v4shcwo1_500.gif
Saber más . . .

Visitas

martes, 18 de junio de 2019

Utopía o Eutopía. La Globalización.


(Los utopistas)
Publicado el diciembre 14, 2015 por Juan Rojo Moreno


Utopía se deriva del latín Uhtopus que significa imaginario o imposible. En un sentido estricto, el término utopía hace referencia a la obra de Thomas Moro, Dē Optimo Rēpūblicae Statu dēque Nova Insula Ūtopia.[1] En ella, Utopía es el nombre dado a una isla y a la comunidad ficticia que la habita, cuya organización política, económica y cultural contrasta en numerosos aspectos con la sociedad inglesa de la época.

Con esta obra Moro crea el género de las utopías políticas y por ello en términos más generales la palabra «utopía» se emplea para referirse a la descripción de una sociedad, estado, condición, situación, etc., ideal y que contiene, por lo general, una crítica más o menos implícita de lo actualmente existente.

Las utopías realmente no existen, no están, son imposibles en el momento en que son concebidas. Son ideales, pero encarnadas en las creencias humanas, como semillas recién eclosionadas que nunca acaban de crecer. Por esto siguen siendo atemporales y nutren constantemente al espíritu humano.

- La Isla Utopía, Biblioteca Agustana, edición de 1516 -

Descripción de la isla Utopía, de Tomás Moro:
Utopía, o la tierra de ninguna parte, es sin lugar a dudas la más célebre de las obras de 
Tomás Moro (Thomas More).
La idea de crear un mundo perfecto, en el que todos los hombres son iguales y mantienen una relación idílica
con su entorno natural, nace de las narraciones realizadas por el navegante y cartógrafo
Américo Vespucio (Amerigo Vespucci) y referidas al archipiélago de origen volcánico Fernando de Noronha,
actualmente ubicado en el Estado de Pernambuco, Brasil y desde sus primeras ediciones
podemos ver ilustraciones (mapas) de este territorio imaginado.

Pero es posible llegar a un estado social, humano, utópico? En esta línea se plantea Javier León su libro “Creando Utopías” [2] . El problema para este autor es que las utopías que se plantean desde el Sistema (la Estructura) nunca pueden llegar a concluirse pues al final la Estructura las absorbe y por esto “los undergrounds de turno viajan en bonitos coches ecológicos, se construyen casas grandiosamente sostenibles y, eso sí, interaccionan contra la cultura con ordenadores de última generación”.

La Estructura no es algo distinto a nosotros, “la Estructura somos nosotros; y lo somos vayamos donde vayamos” y, sigue J. León, si un elemento está en contra de la Estructura (Sistema), lo estará desde dentro de la Estructura. De ahí el fracaso de las grandes revoluciones, como las comunistas o socialistas, que pretenden cambiar el Orden establecido sin haber moldeado primeramente la materia prima estructural: el ser humano. Todas las revoluciones han terminado por reproducir alguna estructura rígida en la historia. Porque la Estructura nace en el ser humano, se reproduce en él y se transforma bajo su mandato. No hay escapatoria al magma estructural porque nosotros formamos parte de él.

La Estructura (sistema) está conformada por el individuo; sin él no existe, pero el individuo no puede existir sin estructura y aun cuando pudiera romper con la Estructura lo haría a cambio de crear una nueva Estructura. “Nunca deberemos olvidar que la sociedad ideal con la que muchos soñamos, no será exenta de Estructura condicionante. Otra paradoja” (J. León).

El ser revolucionario, -sigue nuestro autor de referencia-, “difiere del rebelde en el descanso que el primero ejerce una vez conquistado su ideal. El rebelde no descansa en el empeño, pues es consciente que el ideal es inalcanzable. De hacerlo, dejaría de ser ideal. Por eso Camus se pregunta “¿qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no”. Decir no es, decir no a la Estructura pero sobre todo a uno mismo pues somos nosotros los verdaderos hacedores del Orden establecido. La auténtica rebeldía es contra uno mismo a conciencia de que lo que somos, es el producto de la misma Estructura”.

Una posibilidad que se apunta en el prólogo es seguir el pensamiento sufí: “vivir en este mundo, sin ser de este mundo”. Pero esto señala a un cierto solipsismo; quizá sea más adecuado vivir en este mundo cuando se ha sabido salir de este mundo, y vuelto al mismo.

El camino interior que nos lleva al “conócete a ti mismo”, a la autognosis de Ortega, no es posible ser completado sin el conocer a los otros sin la nostridad, la alteridad, por lo que la evolución humana caminando hacia la utopía no puede ser solo interior sino también exterior.

Señala, en este sentido J. León como “H. Huxley acertó al pronosticar que el triunfo del consumismo y del bienestar ha sido a costa del sacrificio de valores humanos esenciales, valores que en esencia se intentan recuperar a la desesperada mediante la revolución interior”. Pero no tengo claro que esté tan generalizada esa “revolución interior”. Mientras leía el libro de referencia Creando Utopías vi un capitulo televisivo de “CSI: Cyber” y luego el Telediario con sus noticias, la mayoría desastres humanos, guerras, refugiados, hambre, etc. El mundo tecnotrópico y el mundo de la miseria se dan la mano para poder sobrevivir. Ambos tienen mucho de humano, ambos tienen mucho de mundo y también de interioridad. Porque no es posible imaginarnos una utopía si solo pensamos en uno de ellos, si solo pensamos que es posible el mito de Tarzán[3], o el mito de la felicidad por el progresos sostenible.

Por esto ya escribí:
“Ya sea por la ansiedad y el estrés o por la pena y tragedia que rezuma el mundo, lo cierto es que cuando veo las noticias de la televisión o leo los periódicos siempre me viene a mi mente lo mismo: ¡qué desastre! Solo la creatividad del ser humano nos dará luz para la esperanza de que éste sea capaz de crear una nueva concepción del mundo distinta a la que hoy impera.[4]

Hoy en día hemos intelectualizado la vida, la hemos racionalizado y todo es posible de ser explicado o comprendido (motivado). El mundo se ha globalizado tanto que el perspectivismo de Ortega y Gasset es una realidad. Siempre puede ser visto todo desde una perspectiva que al fin y al cabo nos permita conocer la razón y la culpa de todo lo que le ocurre al ser humano. ¿Cómo es posible la violación de derechos humanos por el terrorismo del denominado EI o Daesh? No hay un movimiento global contra eso. ¿Cómo se puede explicar la violencia de género? ¿O que un piloto estrelle un avión con todos los pasajeros dentro, o las constates masacres humanas que se producen en el mundo? Todo puede ser explicado, a veces por el fanatismo, otras por un tal “problema mental”, otras veces por aspectos sociales, culturales… y en definitiva no nos damos cuenta que el problema está en el propio hombre. “Estamos tan empachados de conocimientos, que no de comprensión, que cualquier cosa, por terrible que parezca, forma parte del orden normalizado” (J. León).

No hay otro camino -si antes no nos destruimos en el planeta- que el ya apuntado por múltiples voces que resuenan, aunque aún no con la intensidad capaz de originar el cambio: el cambio humano. M. Rojo Sierra, P. Muñoz Soler, J. Huxley, M. Houllebecq, E. Laszlo, J.L San Miguel de Pablos, etc., entre otro muchísimos, y también, por supuesto J. León.

Según éste último, tenemos que transformar la utopía en eutopía para así transformar no solo nuestro mundo interior sino también el mundo entero.
La palabra eutopía (también adscrita a Tomas Moro) proviene del griego eu = adecuado, bueno, conveniente, feliz, y topos = lugar. Una eutopía es, pues, un lugar bueno, conveniente y feliz. Para algunos este nombre tiene, por contraposición con “utopía”, una existencia real ya que se trata del acercamiento concreto a una utopía, de la aproximación gradual a la realización del ser humano. Eutopía también hace referencia a la utopía necesaria de armonizar sinérgicamente tres tipos de prosperidades o dimensión de valores que empiezan por “e”: la económica, la ética y la emocional, (que podemos derivar del modelo triaxial de valores de Simón Dolan y Salvador García.)

El Espíritu de la Globalización (que se manifiesta en nuestra época, en cada pueblo, en cada cultura) corresponde a lo que J. León denomina Estructura: “los elementos aislados y autosuficientes carecen de fuerza frente a ese conjunto general al que llamamos “nosotros”. La unidad psíquica de la humanidad se ha expandido a una unidad mayor no solo psíquica sino también material y espiritual, creando lo que algunos dan por llamar Nuevo Orden Mundial. Que no es más que una nueva Estructura […] una especie de red que se extiende rápidamente gracias a los avances tecnológicos y que afecta a todos los rincones del planeta […] El sistema, la Estructura es el alma que se alimenta del conjunto de los seres humanos, es el producto, la suma de todas nuestras acciones, nuestras emociones y nuestros pensamientos”.

Con otras palabras, podemos decir que estamos patetizando lo que C. G, Jung denominó Inconsciente Colectivo que ha de configurarse, ahora, con los arquetipos que se manifiestan en la nueva sociedad.[5] Lo que se ha denominado la Nueva Cultura Ética ha de seguir, por lo menos, el modelo triaxial comentado. Economía, emociones (espíritu) y ética han de ir unidos en una nueva manera de vivenciar la cultura globalizada. Porque no estamos –tanto como creemos- en el mundo del entendimiento sino en el de las vivencias. Si eliminamos cualquiera de los factores es fácil ser “antiglobalización”[6].

Lo fácil es decir que el Sistema hace aguas o que el Sistema está mal o que es abominable […] Somos nosotros con nuestras acciones egoístas, nuestros pensamientos estrechos, nuestra emociones corruptas y en general, nuestra ignorancia y ceguera los que pervertimos constantemente el Sistema. Es necesario analizar especialmente nuestra forma de relacionarnos con el prójimo y con la Naturaleza pues el Sistema colapsará tarde o temprano, o la propia Naturaleza lo hará colapsar si no somos capaces de abrirnos a una nueva forma de entender la vida (J. León).

——————–

Creando Utopías de Javier León ha sido una obra muy instructiva. No nos descubre al final la utopía que quisiéramos, -como es de esperar- pero actualiza un gran problema que cada vez se hace más acuciante: el propio hombre. Sugiere y se posiciona. Ya lo decía Gabriel Marcel en “Los Hombres contra lo Humano”: la civilización occidental, en su última fase de progreso, ya no es consciente del individuo, y nada permite esperar que alguna vez llegue a serlo. Esta sociedad no conoce únicamente más que algunas de las dimensiones del individuo; para ella, no existe el hombre integral tomado individualmente. El occidente ha creado una sociedad semejante a la máquina. Obliga a los hombres a vivir en el seno de esta sociedad y a adaptarse a las leyes de la máquina. Cuando los hombres se parezcan a las máquinas, entonces no quedará ya hombre sobre la tierra”.

Hoy ya no es solo la “sociedad occidental”. Si nos descuidamos igual los hombres conseguimos vencer a “lo humano”, aunque no sabemos si como “máquinas” seremos capaces de sobrevivir.

——————————————————–

  • [1] Tomás Moro: Libro del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía, publicado en 1516.
  • [2] Javier León. Creando Utopías. El papel de la rebeldía ante el Nuevo Orden Mundial. Edita Dharana 2013 (segunda edición). Va a ser nuestra obra cifra de referencia.
  • [3] “El Mito de Tarzán” hace referencia a que Tarzán, Rey de los monos aparece en las películas como una persona perfectamente peinada, piel lustrosa afeitada, sin heridas, dientes blancos, sin caries, “perfecto”. Mientras que en la realidad las personas que viven “salvajes” en las selvas tiene constantes parasitosis en la piel y pelos, están muy envejecidas, dientes estropeados etc. El Mito de Tarzán es pues pensar que si viviéramos en la “naturaleza” y solo de la naturaleza estaríamos tan sanos y bien cuidados como Tarzán. Es un mito naturalista.
  • [4] Juan Rojo Moreno. Prólogo. Comprender la ansiedad, las fobias y el estrés, Pirámide 2011.http://clinicaprofesor-rojo.es/libros15.htm
  • [5] C. G. Jung, psicoanalista suizo, habla además de un inconsciente individual, también de un Inconsciente Colectivo, común a toda la humanidad. El Inconsciente Colectivo supone que toda la humanidad participamos de unas experiencias comunes que se presentan de forma simbólica y que Jung las descubre en los sueños mediante las Mandalas que son unas figuras que detectó en los sueños de las personas a principio de siglo XX, que viviendo en el campo (no había televisión, ni radio, ni Internet, etc.) no habían tenido contacto con culturas lejanas asiáticas o de otra parte, en donde también se presentaban estas imágenes cargadas de simbolismo. Por lo tanto con el concepto de Inconsciente Colectivo extraemos la idea de que “sin darnos cuenta” en nuestro cerebro hay estructuras simbólicas culturales propias actuantes y compartidas por la humanidad.
  • [6] Los movimientos antiglobalización (algunos empiezan a hablar de “glocalización”), dice J. León, se multiplican sin saber muy bien a ciencia cierta a qué o quién se está combatiendo, convirtiendo toda lucha en un coqueteo constante con el fundamentalismo cultural.


1 comentario:

Licencia de uso de los contenidos propios en este Blog


Licencia de Creative Commons
El Blog de "El Gato Negro" by Pro EBR is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License


economia basada en recursos (31) mis textos (26) musica (22) otro dia en el sistema (14) colombia (11) free media festival (9) comunidad ebr (8) documental (8) jazz (7) ciencia (6) españa (6) festival (6) usa (6) ayuda (5) capitalismo (5) dinero (5) fest (5) gato negro (5) nwo (5) psicologia (5) vida (5) abuso de poder (4) bogota (4) compartir (4) crisis economica (4) cultura (4) economia (4) economia alternativa (4) existencialismo (4) mis videos (4) niños (4) nuevo orden mundial (4) trabajo (4) universo (4) amor desconocido (3) blues (3) comportamiento (3) conciencia (3) copyleft (3) copyright (3) creative commons (3) crisis (3) desastre (3) estados unidos (3) frases (3) futuro (3) keiser report (3) libertad (3) rock (3) rt (3) trabajo en equipo (3) vivir (3) ActívateYa (2) Banco Europeo (2) EE.UU. (2) actualidad rt (2) cambio de paradigma (2) capital (2) centro de aprendizaje musical ebr (2) codigo informatico (2) computadoras (2) comunidad (2) corrupcion (2) critica (2) cultura libre (2) decision (2) elite (2) empatia (2) esclavitud moderna (2) etologia (2) feminismo (2) finanzas (2) fondo monetario internacional (2) ibague (2) manipulacion (2) manipulacion mediatica (2) motivacion (2) neoliberalismo (2) noticias (2) permacultura (2) pet (2) petambus (2) politica (2) proyecto ebr (2) sociedad (2) soul (2) tecnologia (2) trump (2) Club Bilderberg (1) Danny Glover (1) Fukushima (1) Imagine (1) John Lennon (1) Stacy Herbert (1) Street Piano (1) animacion (1) arte (1) artificial (1) audio chat (1) banqueros (1) bojaca (1) chat (1) citas (1) citizenfour (1) colaboracion (1) comida gratis (1) comunicacion (1) comunidad ubuntu (1) comunidades ubuntu (1) conocimiento colectivo (1) consciencia (1) convivencia (1) cuento (1) debate (1) democracia (1) derechos humanos (1) desobediencia (1) deuda (1) dias (1) didactico (1) discusion (1) dossier (1) ecoaldea (1) educacion (1) ella (1) empleo (1) engaño (1) enseñar (1) entrevista (1) envidia (1) epigenetica (1) espias (1) espionaje (1) evolución (1) financieras (1) fmi (1) genes (1) genetica (1) granja humana (1) guerra de sexos (1) ideas (1) ignorancia (1) improvisacion (1) indigenas (1) inteligencia artificial (1) islam (1) jam (1) japon (1) jose luis sampedro (1) ladrones (1) lenguaje (1) libre comercio (1) manifiesto (1) max keiser (1) miseria (1) mito indigena (1) moda (1) monopolio (1) mujer (1) mujeres (1) necocli (1) niño (1) niño estelar (1) occidente (1) oligaracas (1) opresion (1) organizarse (1) organzacion (1) oriente (1) origenes (1) pdf (1) permacultura urbana (1) personas toxicas (1) piano (1) pildora azul (1) pildora roja (1) politicos (1) primates (1) principito (1) privacidad (1) proyecto amber (1) robotica (1) roy ayers (1) salario (1) sarita cobos (1) sex (1) sexo (1) sistema (1) snowden (1) social (1) sostenible (1) sueldo (1) teoria (1) tomates (1) ubuntu (1) versos (1) viaje (1) violin (1) yo digital (1)